El Burrindo no nació de la nada. Fue el resultado de un proceso creativo en el que nos juntamos con El Mindo para experimentar, reírnos y, sobre todo, co-crear algo que mezclara lo mejor de dos mundos: su estilo y el sabor que caracteriza a Chilitaco.
Desde las primeras reuniones sabíamos que iba a ser un reto. Teníamos que encontrar ese punto exacto donde la idea no se quedara en un simple “plato curioso”, sino que realmente tuviera sentido, que hablara de quiénes somos como El Mindo y Chilitaco y que conquistara a quienes lo probaran.
Hubo pruebas, ajustes, cambios de última hora y hasta lluvia de ideas para encontrar la mejor forma de armarlo. Pero ahí estaba la magia: en la co-creación, en escuchar distintas perspectivas y en atrevernos a salirnos del molde.